martes, 2 de junio de 2015

Querido príncipe:

¿Te acuerdas la primera vez que hablamos?
¿Esa vez que X nos creó el grupo de whatsapp?
¿Te acuerdas la primera vez qué nos enfadamos?
¿De la primera vez que me hiciste sonreír?
¿Te acuerdas de la primera vez qué me puse celosa?
¿De esa primera vez que me pusiste nerviosa?

Son tantos recuerdos, príncipe, y aún así me acuerdo de cada uno de ellos. De cada enfado, de cada lágrima, de cada sonrisa. Me acuerdo de aquellas promesas que nos hacíamos, de aquel futuro que nos prometíamos.
Y te preguntarás porque escribo esto, yo tampoco lo sé, tal vez para desahogarme, o no.
Tal vez es para intentar expresar lo que siento, o no. No lo sé. Llámame tonta, cursi, lo que quieras, pero te quiero dar las gracias por todas esas cosas que hiciste y haces por mí, por enseñarme a ver realmente quien soy, enseñarme a confiar (aunque aún no aprendí lo suficiente).

Gracias por todas aquellas cosas que vivimos y que a lo mejor no vuelven a suceder aunque quiera.
Solo quiero que sepas que aún tengo todas las fotos de aquel inicio de nuestra amistad y comienzos de romance, aún tengo esos testamentos y canciones que te escribía y esos vídeos cursis míos.
Gracias por aquellas noches de insomnio, por esas lágrimas que derramé y aunque no lo creas, derramo por ti,
No me arrepiento de nada de lo que nos pasó, y ojalá todo fuera como en un principio fue.

Te quiero mucho.

Atentamente:
       
               Tu princesa.

No hay comentarios:

Publicar un comentario